La presente imagen muestra a una ejecutiva haciendo exposición de un determinado tema, y ante la cual unos de sus asistentes le formula una pregunta y/o comentario.
¿Qué crees que sucede con ella?
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Cuando leí los titulares de un par de diarios en sus versiones online al momento de celebrarse el funeral de Michael Jackson, me causó curiosidad observar (y escuchar) a su hija Paris quien, en la ocasión pronunció unas breves y sentidas palabras en favor de su padre. Al verlas, algo sucede cuando las pronuncia. Y así, se entiende por qué habló.
Hasta hoy persiste un resultado muy equitativo entre las opciones 1 y 2 según lo señala el resultado de la encuesta.
¿Quién tiene una posición competitiva más favorable?. Ciertamente que la respuesta está condicionada por la estrategia implementada por uno u otro al momento de decidir reunirse. Ahora bien, ponderando lo anterior, las evidencias muestran que uno de ellos (sumando y restando) se encuentra mejor aspectado para lo que suceda con la reunión . Veamos:
Ejecutivo Nº1:
La altura de su silla es menor a la del otro ejecutivo.
Se advierte una diáfana sonrisa de apertura y receptividad.
Está íntegramente sentado, y sólo se inclina para poder brindar el saludo debido.
Contacto visual de negocios.
Cruce de piernas en el que no se advierte un “reacomodo” de la posición y extensión natural de las piernas.
El tipo de saludo que ejerce con su contraparte es equilabrado en altura y perpendicular al piso.
Ejecutivo Nº2:
La altura de su silla es mayor que la de su interlocutor.
No se encuentra correctamente sentado sobre la silla: se advierte claramente un leve desplazamiento hacia adelante, separado del respaldo.
Su saludo tiene una clara intencionalidad de dominación pues el movimiento nace desde la elevación de su hombro derecho otorgándole a su brazo la altura respectiva que le permitirá “descender” con él para prodigar un apretón de manos que lo sitúe por encima de su interlocutor.
Su pierna izquierda se sitúa cruzada sobre su pierna contraria y que a la vez le sirve de apoyo a su brazo izquierdo que en posición de arco lo cruza delante de sí.
Sin deslegitimar las características de cada quien, en esta fotografía queda de manifiesto que uno de los dos presenta un escenario más favorable a sus propósitos, SIEMPRE Y CUANDO advierta los efectos no verbales que su presencia y postura han provocado en su interlocutor. Y ese ejecutivo, claramente es el Nº1, quien aunque se encuentra a menor altura ( efectos de sumisión por la la jererquía del contrario) dispone de una postura más “limpia” y no alterada por la presencia del otro. No es el caso del ejecutivo Nº2, quien a pesar de encontrarse a mayor altura, deja en evidencia su incomodidad, vulnerabilidad y ansiedad con la escena.