GREENMIND realiza Taller de Comunicaciones a profesionales de Ediciones SM.

Un nuevo taller desarrolló Greenmind con el objetivo de fortalecer las habilidades comunicacionales de un grupo de profesionales de la empresa Ediciones SM Chile. La actividad, a cargo del Comunicador Social Christian Andrada, estuvo orientada, entre otras cosas, a trabajar aspectos de la oratoria y la comunicación no verbal.

El taller desarrollado en las oficinas de Ediciones SM, contó con la participación de una veintena de profesionales de dicha Empresa, quienes por su trabajo diario, deben estar  en permanente contacto con  actores relacionados al ámbito de la educación y por lo tanto, requieren de herramientas para transmitir un mensaje atractivo y convincente en función de establecer nuevas oportunidades de negocios.

La Jefa de Recursos Humanos de Ediciones SM, Marcela Indo, apuntó a que el taller  “respondió  a  la necesidad de fortalecer las habilidades comunicacionales de nuestros asesores pedagógicos, representantes comerciales y editores, quienes enfrentan a audiencias exigentes y diversas, por lo cual deben  ser capaces de transmitir sus ideas de manera eficiente”, señaló.

En este sentido, y en términos específicos, resaltó que “considerando que nuestro público  objetivo son  profesores, directores de colegios, entre otros, es sustancial  persuadirlos no desde la venta misma, sino desde una presentación efectiva de nuestros proyectos educativos”, concluyó.

Para los presentes el taller fue una oportunidad única para reconocer  sus debilidades y por consiguiente, provocar un cambio que les permita comunicarse a partir de un mensaje potente, donde gestos y palabras confluyan en la construcción de un discurso atractivo.

Al respecto, Marcela Tapia, Asesor Pedagógico de Ediciones SM, destacó el aporte del taller en relación  “a que evidenció lo que muchas veces hacemos inconscientemente y por lo mismo, no corregimos. Saber nuestras falencias y virtudes nos permiten mejorar para construir un mensaje claro, sin miedos ni nervios, captando la atención de nuestros interlocutores”, argumentó.

En tanto, Pablo Constanzo, Periodista de la Empresa, resaltó  lo práctico de la experiencia, sobre todo “considerando que tuvimos la oportunidad de  reconocer  distintos escenarios de la comunicación, lo que puso en evidencia los efectos que generan las palabras o los gestos y que es necesario evaluar  cuando negociamos o queremos exponer una idea”, afirmó.

Por su parte, el relator del taller, Christian Andrada expresó que “desarrollar estas habilidades en un contexto donde las audiencias resultan ser especialmente exigentes, es crucial para estos profesionales, que enfrentan audiencias que comparten competencias técnicas y conocimientos similares, por tanto, la variable contenido no resulta ser lo único que los podría convencer de adquirir por ejemplo, un nuevo texto para darle uso en el aula”, concluyó.

Comunicación Efectiva: Los Efectos de la Forma Sobre el Fondo.

No me gusta el término comunicación efectiva. Para nada en realidad. No me gusta porque lo encuentro banal y poco real de lo que es la comunicación en sí. No me gusta porque todas las prácticas, tips y cursos al respecto lo abordan como si se tratara de un “check list” de prácticas y procedimientos que de aplicarlos, tenemos el éxito asegurado. Si fuese así, no estaríamos “hablando” de esto.

Como siempre digo. En el plano personal cada quien tiene la prerrogativa de comportarse como se le antoje y asumir las consecuencias de sus actos (comunicativos y de otra índole). Es un espacio donde no podemos intervenir. Quizás opinar a favor o en contra, pero deslegitimar nunca.

Pero en el plano laboral las cosas operan de forma muy distinta. Y claro, no respondemos a la propia voluntad, respondemos a preceptos, políticas y directrices de una compañía y/o organización. Y en ese caso, debo cautelar que todo lo que haga en materia comunicativa tenga el efecto esperado a fin de generar un círculo virtuoso y productivo tanto en el plano de las relaciones con nuestros pares como en el liderazgo que nos toca ejercer circunstancialmente.

En esta oportunidad, y como parte de una serie consecutiva de columnas abordaremos la comunicación efectiva desde la óptica de la comunicación no verbal. Un área inexplorada por estas latitudes, y lo que es más preocupante, poco considerada en los planos laborales como insumo estratégico que aporta desempeño eficiente de todo profesional.

Para empezar, habría que iniciar señalando que la comunicación no verbal deja de manifiesto que la comunicación es un proceso, y que además se explica (y significa) en un contexto determinado.

Lamentablemente, desde nuestra infancia se abocaron a educarnos con una prioridad extrema en lo que decimos, en lo que debemos decir y cómo incrementar los conocimientos a este respecto. El QUÉ de la comunicación. Pero como seguramente habrán constatado, la forma supera muchas veces el impacto de lo que decimos. “No es lo que dijo, es cómo lo dijo” una frase de larga data que hace hincapié en este punto. En la relevancia de la forma por sobre el fondo.

¿Pero qué tan relevante es?
Tan relevante, que más del 90% del impacto de nuestra comunicación con otro, se basa en la comunicación no verbal desplegada por cada uno de nosotros en esa interacción. El problema radica en que todos ponemos especial acento en lo que decimos y no en el cómo. Y claro, porque la comunicación no verbal posee dos características que la hacen una fortaleza (para quien la conoce y aplica) o una debilidad (para quien la desconoce ni interpreta): Es inconsciente e involuntaria.

Entonces, no se trata de tener un aprendizaje tipo diccionario de todos los signos no verbales existentes pues lo interesante es poder aplicarla e interpretarla en situaciones de interrelación con otros.

Por ejemplo: ¿Sabías que el saludo inicial en una relación de negocios determina la posición competitiva de las partes y cómo éstas se relacionaran durante el tiempo que tome la reunión?. Es probable que nunca hayas reparado en eso, ni menos en sus efectos. ¿Hay diferencias de género que deben ser consideradas en este saludo inicial? ¿Cómo podría saber si quedo en la posición dominante o concesiva, y cuánto podría afectar eso mi discurso? ¿Al momento de llegar a una reunión y/o entrevista, qué lugar de la mesa debiese ocupar?

Las interrogantes a resolver son variadas y cien por ciento contingentes a la realidad laboral de muchos.

Si a todos nosotros nos hubiesen enseñado a entender que las relaciones interpersonales se significan (y explican) en función del cómo , más que del qué; probablemente todas las prácticas de entrenamiento en habilidades directivas, comportamiento organizacional y cualquier otra ligada al ámbito de la gestión de personas habrían sufrido un cambio sustancial en sus metodologías y creencias.

Por ello es que la comunicación no verbal está ganando espacio. No como una disciplina de adivinación o conjetura, sino como un área que complementa, enriquece y significa de forma más evidente y certera los dichos y actos de un individuo. Es un área de la comunicación que no más del 5% de la población la utiliza de forma eficiente.

Dada su amplitud es que se subdivide en diversas dimensiones para así explicarla mejor. Así, iremos abordando progresivamente las más relevantes y conocidas: Kinésica, Paralingüística y Proxémica.

La Kinésica explica el significado del movimiento del cuerpo y que se expresa de diversas formas, tales como: microexpresiones, gestos, posturas, formas de contacto físico, contacto ocular, entre otras.

La Paralingüística refiere a todos aquellos elementos que acompañan la expresión lingüística y que actúan como señales o indicios, tales como el volumen de la voz, el tono, la inflexión, el ritmo, llanto, suspiros y otros relacionados.

La Proxémica explica el significado del uso que hacemos de los espacios y nuestra relación con objetos colindantes. Tiene relación directa con la territorialidad y nuestra posición en un grupo social.

Indistinto de las dimensiones, hay que dejar en claro que todo debe ser contextualizado antes de ser explicado. Todo acto comunicativo tiene un contexto, y eso no debe olvidarse. Como tampoco debe olvidarse la frase acuñada por un experto en negociación: “Puede que olviden lo que dijiste, pero jamás olvidarán cómo los hiciste sentir”.

Christian Andrada D.
Greenmind

Los gestos y el desarrollo del lenguaje en los niños.

Esto se asemeja a una bola de nieve. Cuando digo, “esto”, no me refiero a la forma, sino que a las  repercusiones en cadena (de las buenas y las malas) que un desarrollo propicio del lenguaje ocasiona en cualquier mortal. Como decía un maestro por ahí: “el lenguaje es creador de mundos, de realidades inexistentes”.

Esto me hizo recordar un estudio efectuado por la Universidad de Oxford en donde se determina el grado de injerencia del desarrollo del lenguaje y comprensión lectora en el éxito social y económico de cualquier ser humano que habite este planeta; las conclusiones son rotundas: entre otras cosas, concluía que da exactamente lo mismo cuál sea el origen económico, social, étnico y geográfico de una persona. Si ha sido lo suficientemente estimulado desde su niñez en esta habilidad, será capaz de sobrellevar (y superar) condiciones de origen que son típicamente desfavorables para el desarrollo integral de cualquier persona, abriéndose paso socialmente y profesionalmente con solidez y éxito.

Bastante se ha dicho (ni sé si hecho) respecto a la importancia de la esitmulación en la comprensión lectora de los niños. Pero… ¿Cuánto se ha dicho y hecho con respecto a la importancia de la estimulación del lenguaje no verbal en niños?. Y en esto, el estímulo parental es crucial. Y según “corren los tiempos que corren”, es una materia que está al debe en muchas familias.

La Universidad de Chicago ha concluido en un reciente estudio la injerencia favorable del gesto como activador del lenguaje temprano. Un equipo de investigación estudió a 11 niños con daño cerebral con el fin de determinar la relación entre el desarrollo del lenguaje y el gesto. Para que eso suceda debemos estimular el desarrollo de lo verbal y lo no verbal en los niños. Uno de esos estímulos adecuados es pronunciar correctamente los fonemas de cada palabra, aquello otorga al niño la referencia que necesita para expresarse de forma adecuada en el futuro.

Si a lo anterior sumásemos los gestos necesarios de apoyo y complementación del mensaje cada vez que las emociones o las circunstancias lo exijan, es muy probable que muchas inhabilidades de adolescentes y adultos en el ámbito de las habilidades sociales no serían parte de terapias, ni de talleres, ni de nivelaciones, ni menos de coachings.

El gesto es un acto no verbal kinésico que ilustra y que logra que las abstracciones tengan forma y sentido, permite además mejorar la comprension de los mensajes, y por cierto, estimula el desarrollo temprano del lenguaje tanto en niños con deficiencia como en aquellos que no la tienen.  A este respecto, las sicólogas de la UCLA, Linda Acredolo y Susan Goodwyn crearon el programa “Baby Signs” como una forma de estimular el desarrollo cognitivo a partir de los primeros meses de vida de un ser humano.

Es un tema que da para infinitos posts. Por el momento, les recomiendo el libro: “Gestos que Hablan” (Ediciones UC), escrito por la sicóloga chilena Chamarrita Farkas, quien ha hecho una pertinente adaptación de este programa en el contexto nacional. Bien vale la pena darle un vistazo.

Ah…lo olvidaba, la próxima vez que hablen con sus hijos pequeños, aunque redunden, gesticulen.

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