Oradores del Ayer: Adolf Hitler.
Antes que todo, debo señalar que la elección de este “primer” orador del ayer es absolutamente aleatoria y no responde a un criterio de selección o preferencia alguna. Innecesario señalarlo pensarán algunos…pero no está de más ser redundante en ello.
Por lo anterior es que les solicito - en caso de dejar vuestro comentario - remitirse a una crítica técnica y estratégica desde la perspectiva de la comunicación, pero en ningún caso valórica.
Muchos de los ejemplos (de oradores) que analizaremos en este blog podrán ser, como NO ser de nuestro agrado o preferencia, pero eso no es lo relevante para nuestros propósitos. De momento que concentran el interés y atención de un grupo de la población, son merecedores de análisis.
Ha aquí a Adolf Hitler ante sus fieles huestes en un discurso (en donde como muchos otros), hace gala de un estilo particular que se ancla fundamentalmente en las particularidades del uso de su voz.
A este respecto, me permito citar a Mark Knapp quien señala que “Los hallazgos preliminares sugieren que la voz puede ser un elemento importante en ciertos aspectos de la persuasión. [...] una mayor entonación, mayor velocidad, más volumen y menos interrupciones en el discurso parecen relacionadas positivamente con una persuasión más efectiva.”
La kinésica no pareciera ser su fuerte.
¿Qué opinas?
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