Desde que tengo uso de razón y conocimiento de las “lides” relativas a la capacitación y entrenamiento en temas relativos a comunicación, que escucho – cada vez con más fuerza y frecuencia – una expresión/comodín que me causa cierta extrañeza por la inmediata significación que denota: Habilidades blandas.
¿Qué se puede o debe entender por habilidades blandas?. Hasta ahora no he formalizado la pregunta a ninguna de las personas a las cuales les he escuchado esta expresión. Es más, me gustaría ubicar a quien acuñó y posicionó dicha frase, para salir de la duda.
Lo primero que se me viene a la mente es pensar en algo accesorio, sin tanta importancia como otras habilidades, que por oposición a las “duras” son un maquillaje a lo esencial.
Presumo, que las habilidades duras debieran ser todas aquellas competencias de carácter técnico/estratégico, y que como tales hacen, definen y forman a un profesional.
Viene muy cerca que lo señale, pero a riesgo de ser tildado de demagogo, me permito discrepar profundamente de esta expresión. Hoy por hoy, lo que realmente (al menos) hace la diferencia entre un profesional y otro, no son sus competencias y conocimientos “duros”, sino que más bien el uso, conocimiento y administración de las malnombradas “habilidades blandas”.
Se puede ser médico, abogado, ingeniero, vendedor, carpintero, orfebre, con vastos conocimientos de su especialidad. Pero si ese destacado “cúmulo de conocimientos”, desconoce o menoscaba lo que estas competencias pueden hacer por su desarrollo como individuo, es probable que se vea enfrentado a mayores complicaciones que las debidas en su relación con los otros. Sin duda, seguirá siendo un “libro de conocimientos”, aunque cerrado e imposible de leer.
Basta con que hagan un chequeo de sus entornos sociales más inmediatos y podrán advertir que cualquiera sea el ámbito de desempeño; la eficiencia, propiedad y conciencia en el uso de las competencias comunicativas definen el nivel de desarrollo de las relaciones sociales y laborales, generando insoslayables diferencias entre unos y otros. Y no hablo de exitismo laboral, hablo de la posibilidad de poder comunicar (no verbalizar) con cierta comodidad cualquiera sea el contexto en el cual nos encontremos.
¿Verbalizar…?, muchos son capaces de hacerlo. Lograr un efecto (y ojalá el deseado ) en nuestros interlocutores, muy pocos.
La comunicación es de los pocos aprendizajes que duran toda la vida, y aún así nunca se logra lo ideal.
Es una capacitación de por vida, y que de blando, no tiene nada.


5 respuestas hasta el momento ↓
M. Cristina Chavarría // Abril 7, 2008 a 18:04
Definitivamente las habilidades blandas no tienen nada de blando. Me parece una mala sentencia, porque son posiblemente las habilidades más difíciles de lograr. Son el potencial bloqueado en cada uno de nosotros que sólo puede emerger con una efectiva comunicación y así conseguir revelar nuestras aptitudes personales ……Sin duda la comunicación es uno de los aprendizajes que duran toda la vida y en la actualidad se hace más necesario contar con una orientación para efectuarla . No olvidemos que preferimos una pantalla a un rostro u ojos, unas letras a una boca y a veces… optamos por no comunicar.
Carlos Mono // Abril 8, 2008 a 2:11
Estoy seguro que una vez más estamos usando una mala traducción de frases acuñadas en países del norte, esto viene de “Hard Skills”, y “Soft skills”, haciendo referencia al hardware y al software, son frases acuñadas en un contexto técnico que luego por esnobistas que somos, las adquirimos y las usamos … Hay un gran número de chilenos que se han tecnocratizados, y adoptan frase inglesas … suenan bonito, pero no son más que frases mal traducidas y hay muchas … y en distintos contextos … yo me fui en esta dirección ya que lo que creo que se busca es la raíz etimológica …
Un abrazo
Carlos Mono nuevamente // Abril 8, 2008 a 9:16
Me encantó la forma en que lo plantea M.Cristina Chavarría, sobre todo donde dice “No olvidemos que preferimos una pantalla a un rostro u ojos, unas letras a una boca y a veces optamos por no comunicar” … pero eso sólo obedece en que no debemos estancarnos, sólo debemos ir evolucionando para no volvernos monótonos …
Un abrazo “Mostro” de las comunicaciones, me encanto este tópico.
Christian Andrada // Abril 8, 2008 a 17:12
Estimados Cristina y Carlos…
…efectivamente, lo que ambos señalan tiene mucho de realidad. Por una parte, nuestra falta de presencia física ante nuestros interlocutores está creando una generación con menor habilidad de socialización, dado que la costumbre es la de ocupar medio tecnológicos con los cuales “expresar” aquello que es un millón de veces más significativo bajo la forma tradicional. Eso me recuerda el comentario que alguien me hizo hace algunos días, en donde varias empresas del país del norte, han tomado la decisión de prohibir el uso de correo electrónico entre sus empleados, obligándolos a contactarse “face to face”.
Por otra, está esa fijación esnobista a la cual hace mención Carlos, y en donde, una frase que “tiene significado” en una lengua y contexto determinados, se le pretende adosar a otra en donde ni el siginificado ni el contexto serán los mismos, y sólo se le valida por el efecto que tiene decir “algo” en la lengua anglosajona. Un error, sin duda.
Gracias a ambos por comentar.
JUAN URBINA GOMEZ // Abril 21, 2008 a 21:35
Hoy en día en todos los sectores o grupos de personas podemos encontrar diferentes formar de comunicarnos utilizando frases que acuñan o que escucharon y que les pareció que “sonó bien” y adoptan su uso en forma frecuente, sin saber si está bien lo expuesto o no.
A mi parecer la expresión “habilidades blandas” está mal utilizado en todo aspecto, ya que cada persona siempre que tenga la intención de capacitarse o ejercer ciertas nociones de algún contenido siempre buscará lo mejor para integrarlo en su persona y de esa forma poder demostrar que sus conocimientos son irreflutables.
Tal vez quieren hacer una comparación con el término “datos duros”, de los que sabemos se obtienen de pruebas realizadas y que no puden ser variables en el tiempo y que siempre nos llevarán a un resultado esperado o por esperar, me imagino que ésta puede ser una comparación en cuanto a la figura que se le quiere dar a este término.
En fin, creo que debemos indagar más sobre el término en cuestión y concuerdo plenamente en que hay que preguntar derechamente a las personas que la usan.