Nos mueve el "cómo" de la comunicación.

¿Habilidades Blandas?

Abril 7, 2008 · 5 comentarios

Desde que tengo uso de razón y conocimiento de las “lides” relativas a la capacitación y entrenamiento en temas relativos a comunicación, que escucho – cada vez con más fuerza y frecuencia – una expresión/comodín que me causa cierta extrañeza por la inmediata significación que denota: Habilidades blandas.

¿Qué se puede o debe entender por habilidades blandas?. Hasta ahora no he formalizado la pregunta a ninguna de las personas a las cuales les he escuchado esta expresión. Es más, me gustaría ubicar a quien acuñó y posicionó dicha frase, para salir de la duda.

Lo primero que se me viene a la mente es pensar en algo accesorio, sin tanta importancia como otras habilidades, que por oposición a las “duras” son un maquillaje a lo esencial.
Presumo, que las habilidades duras debieran ser todas aquellas competencias de carácter técnico/estratégico, y que como tales hacen, definen y forman a un profesional.

Viene muy cerca que lo señale, pero a riesgo de ser tildado de demagogo, me permito discrepar profundamente de esta expresión. Hoy por hoy, lo que realmente (al menos) hace la diferencia entre un profesional y otro, no son sus competencias y conocimientos “duros”, sino que más bien el uso, conocimiento y administración de las malnombradas “habilidades blandas”.

Se puede ser médico, abogado, ingeniero, vendedor, carpintero, orfebre, con vastos conocimientos de su especialidad. Pero si ese destacado “cúmulo de conocimientos”, desconoce o menoscaba lo que estas competencias pueden hacer por su desarrollo como individuo, es probable que se vea enfrentado a mayores complicaciones que las debidas en su relación con los otros. Sin duda, seguirá siendo un “libro de conocimientos”, aunque cerrado e imposible de leer.

Basta con que hagan un chequeo de sus entornos sociales más inmediatos y podrán advertir que cualquiera sea el ámbito de desempeño; la eficiencia, propiedad y conciencia en el uso de las competencias comunicativas definen el nivel de desarrollo de las relaciones sociales y laborales, generando insoslayables diferencias entre unos y otros. Y no hablo de exitismo laboral, hablo de la posibilidad de poder comunicar (no verbalizar) con cierta comodidad cualquiera sea el contexto en el cual nos encontremos.

¿Verbalizar…?, muchos son capaces de hacerlo. Lograr un efecto (y ojalá el deseado ) en nuestros interlocutores, muy pocos.

La comunicación es de los pocos aprendizajes que duran toda la vida, y aún así nunca se logra lo ideal.

Es una capacitación de por vida, y que de blando, no tiene nada.

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