Como podrán advertir en la imagen, está señalado claramente el lugar – bajo las condicionantes preestablecidas – que debiese ocupar cualquier persona con objetivos de comunicación tendientes a generar cercanía, interés y empatía con el interlocutor situado en la cabecera izquierda de la mesa.
¿Por qué ese lugar y no otro?
1: El asiento en la cebecera derecha (B5) está al lado de la puerta de acceso. Ello condiciona a cualquiera que utilice ese asiento, pues “compite” con la entrada/salida a la sala, además de generar directa competencia y eventual confrontación con el Gerente General quien se encuentra en la cabecera contraria (B1). Muy mala idea de ubicación incluso para un subalterno del Gerente General.
2: B4 aunque no confronta al Gerente General está igualmente en desventaja pues se encuentra de espaldas a la puerta de acceso, además de estar visualmente alejado del Gte.
3: En el caso de B2, si bien se encuentra con el campo visual libre para “controlar” el acceso a la sala, está demasiado lejos del Gerente General, además de correr el riesgo de que en el asiento inmediatamente a su derecha se sitúe alguien de extrema confianza del gerente. En ese caso, las posibilidades son nulas, mejor guardar todo e irse.
4: En el caso de B3, y que podría ser perfectamente una de las posibilidades a tomar, dada la cercanía del Gerente en la cual se sitúa, tiene en su contra dos aspectos. Aunque distante, se encuentra de espaldas a la puerta de acceso lo cual le resta poder de inmediato. Pero lo más importante: cualquiera sea el lugar donde nos sentemos, nuestro interés de comunicación SIEMPRE será más proclive hacia aquella persona que se encuentre inmediatamente a nuestra izquierda. Por esto, y todo lo anterior es que el lugar indicado es aquel señalado en la imagen con la letra A, es decir, a la izquierda del Gerente.
Además:
-Es una posición habitualmente ocupada por personas que conversan informal y amistosamente.
-Toda posición en ángulo (respecto del interlocutor) ocupando la esquina de la mesa constituye una barrera “natural” que inhibe la posibilidad de llevar una división territorial encima de la mesa producto de un momento de tensión durante la reunión. De no ser una mesa con ángulos rectos o bien de no encontrarnos sentados en el ángulo respectivo sería desastroso para nuestros propósitos.
-Permite un contacto visual cercano, permitiendo así observar en detalle los gestos y movimientos que nuestro interlocutor efectúe.
IMPORTANTE: En la comunicación no verbal no hay verdades irrefutables, pero SÍ hay contextos y circunstancias que deben ser aprendidas con la práctica y la observación.
Ejercicios como éste y que retratan las diversas instancias en las que nos podríamos encontrar son los que podrás evidenciar y practicar en nuestro Taller de Comunicación No Verbal.



13 respuestas hasta el momento ↓
Denis // Noviembre 20, 2007 a 13:55
Aunque puede parecer un estudio interesante, desde mi punto de vista un asiento se torna algo irrelevante si mi actitud en esta reunión no es altamente positiva. Si uno se encuentra ofuscado por problemas, ocupe el asiento que ocupe se será imposible generar un ambiente grato, las palabras que emitirá no serán del todo claras y la incerteza sera una constante en toda la reunión. Asi que para mi antes de analizar un asiento, es analizar nuestra actitud al ingresar. Muchas gracias, hasta pronto.
Christian Andrada // Noviembre 20, 2007 a 17:28
Denis: Tienes toda la razón, de ahí el por qué al finalizar el párrafo se señala en negritas un IMPORTANTE que explica la circunstancialidad de la interpretación, ninguna de éstas aseveraciones son irrefutables.
Por lo demás, se da por descontado lo que llamas actitud, eso forma parte de las competencias de comunicación que precisamente se revisan en el Taller de Oratoria.
Muchas gracias por tu aporte.
Fernanda // Noviembre 21, 2007 a 14:12
Me parece muy interesante el poder advertir aspectos de la comunicación que generalmente “pasan por el costado” y no les asignamos la importancia debida. Me queda claro que la actitud y todo lo demás es lo primero que debe estar resuelto…hay suficientes libros (e imagino que blogs) dedicados al tema.
Por último, tengo una pregunta…¿tiene alguna incidencia el que haya un ventanal a mis espaldas?…considerando el ocupar el asiento debido.
Muchas Gracias.
Joaquín // Noviembre 21, 2007 a 19:58
Por vivencias personales creo que efectivamente la ubicación en una mesa de reunión, en un almuerzo o en cualquier otra circunstancia marca diferencias. Estar cerca de la autoridad “muestra” al resto cierta cercanía y efectivamente, si llevamos una posición contraria a la de la jefatura, ponemos una barrera a la localización grupal de quienes tienen una posición distinta.
¿Tienes algún libro escrito sobre el tema o puedes recomendar uno?
Christian Andrada // Noviembre 21, 2007 a 21:40
Fernanda: Bueno, efectivamente este blog se centra en aspectos ligados fundamentalmente a lo no verbal, que como sabrás tiene una incidencia significativa del 93% en nuestras relaciones comunicativas diarias. Dentro de ese porcentaje, uno muy importante lo ocupa la Proxémica quien se encarga de estudiar la implicancia significativa de las personas respecto del uso y disposición de espacios. En ese contexto, el ubicarse en uno u otro lugar no es marginal. Descontando por cierto la actitud requerida.
Respecto a tu pregunta: Sí la tiene, y mucha, dado que todo aquél que se encuentre de espaldas a un espacio de libre visión, merma su grado de influencia, lo cual seguramente modificaría el resultado de este quiz. Gracias por tu aporte.
Christian Andrada // Noviembre 21, 2007 a 21:48
Joaquín:
Totalmente cierto lo que señalas, con la salvedad que expresaba en la explicación. Siempre hay que evaluar las condiciones del entorno, ya que éstas podrían indicar una significación distinta a la estipulada.
Respecto al libro, debo decir que está en proceso. De Comunicación No Verbal hay bastantes mas ninguno con especificidad en la Proxémica.
Haré una revisión y recomendaré algunos.
Jorge Torres B // Diciembre 4, 2007 a 0:27
El uso del espacio es muy importante, porque este nos permite conocer debilidades y fortalezas de la pesronas que nos rodean, como distribuyen las cosas en el escritorio o en su entorno, (territoriales, afectivos etc.).
En este caso nuestro ejecutivo de negocios debe sentarse en el asiento A con el objetivo de observar sus gestos, generar mas interes, tener una mejor empatia, ganar su confianza.
¿ Si uno logra percibir que el cliente se encuentra emocionalmente poco receptivo, es mejor programar la visita para otra oprtunidad?
Erick Strömbäck // Marzo 24, 2009 a 15:47
Muy cierto toda esta “teoría”, pero lo importante es uno mismo, y como dijo Napoleón: “aunque la mesa sea redonda, donde yo me siente será la cabecera”, en el entendido, por supuesto, que uno es el líder y no un “citado” a esa reunión, en cuyo caso vale todo lo señalado por el profesor.
Christian Andrada // Abril 2, 2009 a 17:16
Exactamente mi estimado Erick. Ese contexto y roles de poder pueden incidir. Pero no nos confundamos, el que alguien detente una jerarquía conocida y socialmente aceptada, no condiciona el que esa formalidad no pueda ser disputada y/o contravenida por otro, consciente o inconscientemente.
El “uno mismo” del cual hablamos constantemente tiene que ver precisamente con eso.
Porfirio // Mayo 7, 2009 a 16:26
Buen día, tengo algunas dudas, por ejemplo: ¿En una casa funcionaría de la misma forma con la família a la hora de la cena? ¡Si no hay otro lugar que la otra cabecera se tiende a confrontar por la situación que la mesa representa? Aparte de esto gracias me gustó mucho y aprendí algo nuevo.
Christian Andrada // Mayo 8, 2009 a 9:38
Porfirio:
Por lo que entiendo tu consulta tiene que ver con que si esta situación se daría de igual forma en la familia. Y la respuesta es sí…y no. Sí en tanto las distribuciones en el espacio que una mesa familar ofrece son objeto (con mayor evidencia) de disputas entre los miembros. No, en tanto las condicionantes que vinculan a la familia son algo muy particular y que no es replicable a la “lógica de negocios”. Es un trato (o debiera serlo) más asertivo y con menos filtros, pero los puntos de fuga, las zonas de poder siguen funcionando de igual forma…sobretodo los miembros del género masculino.
Espero haber respondido tu consulta,
atte
Ch.A.
Miguel // Junio 3, 2009 a 14:09
Muy interesante Christian – sería muy interesante evaluar estas mismas caracteristicas en la comunicación no verbal en entornos de diferentes culturas, pues bien sabes que dependiendo de las culturas son también las percepciones en los negocios. Qué tal una mesa como la descrita pero con hombres de negocios del Caribe, Suramérica y Centroamérica, cuyas culturas, religiones y aproximaciones a la cultura de los negocios son distintas e inclusive invisibles para todos.
Saludos. ML
Christian Andrada // Junio 4, 2009 a 13:00
Miguel:
100% acertado tu comentario. Y ojo, que ni falta hace hacer distingo de continentes para evidenciar esas diferencias. Basta que dentro un mismo país hagas un catastro de todas las diferencias entre el mundo urbano y rural – que por lo general son menos proclives a la entrega de confianza, por lo que su manejo de las distancias es más extenso en el radio que el urbano -, pasando por las diferencias de género y que sin duda condicionan la relación.
En un próximo post trataremos este tema con mayor detalle.
Saludos
Ch.A.