F) Obsesión por las reacciones fisiológicas o psicosomáticas:
Me estoy poniendo nervioso y los demás se darán cuenta. Seguro que los demás ven cómo me están temblando las piernas detrás de la mesa. Estoy convencido de que se van a reir de los tics que hago con la boca o con la ceja. Se estarán fijando constantemente en el color de mi rostro o cómo estoy sudando…
G) Generalización de las situaciones anteriores de fracaso:
Recuerdo la primera vez que hablé lo mal que lo pasé. Seguro que será siempre así. Nunca lo superaré. Ahora estoy tomando miedo hasta para ir a escuchar una conferencia. Me pongo nervioso de pensar lo mal que se pasa…
H) Utilización de comparaciones dañinas y destructivas:
No llegaré nunca a hablar como fulanito. No podré persuadir y convencer como menganito. Si tuviese la capacidad y la habilidad de zutanito…
I) Agrando o disminuyo un detalle de la intervención:
En cuanto me trabé la lengua con aquella expresión del principio, ya no pude centrarme, me puse nervioso/a y fue todo un desastre.
J) Síntomas de culpabilidad que son un autoboicot:
Si fuese diferente a como soy, seguro que lo haría mejor.
K) Sometimiento a las etiquetas que el entorno social pone:
Siempre he sido considerado/a algo torpe para expresar bien mis ideas.
L) Sobreresponsabilización de fallos de otros:
Fracasé con la intervención porque se oía muy mal y nadie me entendía. Los micrófonos no los supe utilizar.


0 respuestas hasta el momento ↓
Todavía no hay comentarios... Empiece usted rellenando el siguiente formulario.