Inicia tu discurso con alguna imagen sugerente, anécdota, refrán o aforismo, cualquiera sea el tema del cual hablarás.
Eso permitirá – por una parte – que tu auditorio pueda distenderse y predisponerse de forma positiva frente a tu presencia y eventualmente el que logre sentirse impactado por un “inicio poco habitual”.
Esto es lo que conocemos como Exordio, y forma parte de los 5 pasos para organizar el contenido de una exposición. Puedes verlo aquí.


0 respuestas hasta el momento ↓
Todavía no hay comentarios... Empiece usted rellenando el siguiente formulario.